La muerte de Amélie

Hoy al mediodía, después de tomarnos el café, mi compañera de curro y yo, con pocas ganas de volver a la rutina, hemos terminado hablando de cine, de películas, de momentos estelares de esas películas. Y es que hay muchas veces que creemos que algunas maravillosas historias contadas en el cine representan a la vida, pero pasan los años y te das cuenta de que las cosas no son así.

Yo, como amante empedernida de Otto y Anna, de esa maravillosa película que nos habla de casualidades buscadas o quizás encontradas, o peleadas, no puedo más que admirar que la vida nos pueda llevar por semejantes caminos. En cambio, hay otros que creen que la historia de los amantes nos cuenta una tragedia más que caprichosa y que en realidad, toda la relación de encuentros, deseos y amor no justifican el final. Y yo no puedo estar más en desacuerdo, aunque es cierto que el final caprichoso lo es.

Yo te voy a querer siempre. Y si se acaba la gasolina… me muero.

Y es que repasando estos momentos, estas escenas, estos amores eternos, me he dado cuenta de que odio una película que siempre he admirado y defendido: Amélie. Alguien me dijo alguna vez que Amélie Poulain era el personaje más tonto e insulso del cine y, como no, tal afirmación me llegó a enfadar. Pero pasan los años, 7 ni más ni menos y me he dado cuenta de que los finales felices no existen porque sí. De que la suerte no te va a buscar a casa, pero que en cambio, sí existen las casualidades. Y que las cosas no te las dan nunca en bandeja, que el amor de tu vida no va a venir a tocar a la puerta si tu no le animas a hacerlo, que nadie va a hacer que tu vida sea un cuento de hadas sin pedir nada a cambio. Y realmente, en estos momentos Amélie me parece una verdadera estúpida de la vida, por no haber hecho nada por conseguir sus verdaderos sueños. En cambio, Otto y Anna se asemejan a la vida y aunque cruel, es una historia humana, romántica y real.

¿Vosotros qué opináis?

2 comentarios

  1. Cada vez creo menos en el amor y mas en el dolor quizas con los años mis historias se asemejan mas a Otto y Ana que a Amelie pero a veces estupidamente idializamos el amor.
    Siempre arriesgarse aunque el resultado sea perder

  2. ola, te entiendo perfectamente.
    pero me niego a creer que una historia bonita, tal cual la de Amelie, no nos pueda pasar a cualquiera de nosotros. yo he pasado por situaciones únicas, irrepetibles, curiosas e inimaginables muy parecidas a las que nos muestran en la película. las puedo contar con una mano, pero sucedieron, y solo por eso quiero animaros a que no perdais la esperanza de tener momentos únicos en la vida, de encontrar a un amor esperanzador..es en los momentos de decaida cuando uno pierde la fe en estas cosas, pero que no perdais vuestro ánimo…. Y si Amelie es una tonta ilusa, de corazón digo que ójala encontrara yo una tonta ilusa en mi vida, me encantaria conocer a alguien así, que seguro existirán y mas de una. Por último decir que para mi ella en la película se autorrealiza totalmente, y lo más importante, ES FELIZ, con lo cual no creo que no haya conseguido sus verdaderos sueños.
    un saludo, y buenas noches!

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